Un conflicto interno en las instalaciones de los Tennessee Titans cruzó un límite insostenible. La franquicia cortó este martes al tackle defensivo Jordan Elliott luego de que reportes confirmaran que intentó sacar un arma de fuego de su vehículo tras sostener una acalorada discusión con el tackle ofensivo novato JC Latham durante una práctica.
El incidente ocurrió el jueves 15 de octubre en el centro de entrenamiento del equipo. Elliott, de 28 años, recibió la orden de abandonar el terreno tras el altercado con Latham, pero en lugar de dirigirse al vestuario a calmarse, se quitó las hombreras, salió furioso hacia el estacionamiento de jugadores y se dirigió a su auto para tomar un arma. Toda la secuencia quedó registrada en las cámaras de seguridad del complejo deportivo.
La situación no derivó en una tragedia física gracias a la oportuna intervención del liniero defensivo veterano John Franklin-Myers, quien interceptó a Elliott en el estacionamiento y logró calmarlo mediante el diálogo. Según precisó Mike Garafolo de NFL Network, el arma nunca abandonó el espacio donde estaba estacionado el automóvil.
Tolerancia cero y la postura de Robert Saleh
La política interna de la NFL es tajante respecto al porte de armamento: está estrictamente prohibido que los jugadores porten armas de fuego en las instalaciones de las franquicias o eventos oficiales de la liga. Un portavoz del comisionado confirmó que el caso se encuentra formalmente bajo revisión disciplinaria, lo que expone a Elliott a sanciones severas independientemente de su condición contractual actual.
El entrenador en jefe Robert Saleh abordó abiertamente la gravedad del hecho ante la prensa este miércoles, confirmando que el jugador sacó el arma en el estacionamiento. Sin embargo, Saleh prefirió matizar el lado humano de su exjugador, definiéndolo como un gran padre que cometió un terrible error de juicio y sugiriendo que la reacción pudo haber sido un pedido de auxilio ante la pesada carga física y mental que arrastran los atletas profesionales.
«Estaría dispuesto a interceder por él si otro equipo decide darle una oportunidad», reconoció Saleh, quien ya había dirigido al tackle defensivo en los San Francisco 49ers antes de que ambos recalaran en Tennessee durante el receso de temporada.
Un costo deportivo y económico inmediato
El corte representa un derrumbe contractual repentino para Elliott, quien en marzo de 2026 había firmado un acuerdo de dos temporadas por 8 millones de dólares, con incentivos que alcanzaban los 8.5 millones. En sus cinco partidos disputados con el uniforme de Tennessee, el tackle defensivo sumaba 11 tacleadas totales.
Tras el incidente del jueves, Elliott fue marginado de la práctica del viernes bajo el argumento oficial de «asuntos personales». Posteriormente fue declarado inactivo para el choque divisional frente a Indianapolis Colts y, 48 horas después del triunfo, la directiva publicó un breve comunicado de 41 palabras oficializando su despido fulminante.
La combinación del riesgo legal, la investigación en curso de la NFL y la naturaleza del altercado dejan el futuro profesional de Elliott en un limbo absoluto. ¿Consideras que la liga debe suspender indefinidamente a jugadores que involucren armas en los centros de práctica, o las franquicias deberían ofrecer mayor contención psicológica previa?
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