La magia de Lionel Messi volvió a quedarse sin premio en un final dramático. Inter Miami cayó por 2-1 ante el Columbus Crew en el ScottsMiracle-Gro Field, tras encajar un gol agónico en el minuto nueve del tiempo añadido y sufrir la expulsión de Santiago Morales.
Pese a dominar la posesión con un 56% bajo el sistema táctico 3-4-3 implementado por el técnico Kily González, el conjunto rosado careció de profundidad ofensiva y apenas concretó tres remates a puerta en todo el encuentro. Josef Martínez abrió el marcador temprano mediante un penalti en el minuto 28, cometido por Yannick Bright, pero Messi devolvió la paridad transitoria apenas cinco minutos después con una definición clínica.
El verdadero quiebre del partido llegó en el tramo final, cuando los ánimos se calentaron y la disciplina del equipo visitante colapsó. Santiago Morales ingresó al campo en el minuto 86 y protagonizó una pesadilla arbitral: vio la primera tarjeta amarilla en el minuto 93 y, apenas tres minutos más tarde, recibió la segunda amonestación que dejó a Miami con diez hombres sobre el terreno de juego.
Un desplome inevitable en la recta final
La inferioridad numérica desarmó el planteamiento defensivo de los visitantes en la agonía del duelo. El Columbus Crew aprovechó el espacio libre y Jamal Thiare firmó el golpe definitivo en el minuto 9+9 para sentenciar el 2-1 definitivo y dejar sin recompensa el esfuerzo defensivo de jugadores como Micael y las cuatro atajadas del guardameta Rocco Rios Novo.
Con este tropiezo, el experimento táctico con Casemiro en la defensa central y la falta de colmillo en el último tercio del campo dejan interrogantes urgentes para el cuerpo técnico de cara a los próximos compromisos del torneo.
¿Podrá Inter Miami corregir su fragilidad defensiva en los minutos finales o la falta de variantes sin balón seguirá costándole puntos vitales en la MLS?
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